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 Poesía Pascua Grande

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teresade
Invitado



MensajeTema: Poesía Pascua Grande   Mar Ago 14, 2012 10:38 am

Tomado de nuestro ARCHIVO del Foro anterior.


MARIA DE JERICÓ

I
Entre paginas de gloria
Navego en el Universo
Para contarles en verso
De nuestra Madre la historia.
Borrad ya de la memoria
Esa historia irracional
Que la religión fatal
Hiciera con su falsía
Apartando así a María
De la ley Universal.

II
María de Nazaret,
Mujer. Madre y fiel esposa
Y de Jericó la Rosa,
Tu historia aquí contare:
Ocho de Septiembre fue
La fecha de tu natal,
En la ley mas natural
Tus padres Ana y Joaquín
Flor selecta del jardín
Del Creador Universal.

III
De niña, robusta, hermosa,
Su tez de color trigueño
Y castaños sus cabellos,
¡nada igual entre las Rosas!.
Transcurre su infancia a moza
Con una niñez normal,
Su belleza sin igual
Y una ternura infantil
Contrastan a un varonil
Carácter connatural.

IV
Por su luz y elevación
Sus nobles padres sabían
Que con María tenían
Una encomiable misión
Su Padre con emoción
En su cantar le decía
¡blanca corderita mía,
tu eres mi gran orgullo,
por ello cuando te arrullo
Tú me llenas de alegría.

V
Se desarrolla María
En sus formas juveniles
Y amor a sus quince abriles
Los jóvenes cantarían.
Se cumplen las profecías
Y allí donde Ella nació
Su belleza ocasionó
Que a María no nombraran
Pues a Ella la llamaban
La Rosa de Jericó.






VI
De niña aprendió María
Los quehaceres del hogar
Y como una aya ejemplar
A su hermano serviría.
Simeón y Zacarías
Y sus Padres naturales
Le enseñaron ancestrales
Arcanos de la Escritura
Y a desarrollar sus puras
E innegables facultades.

VII
Ni mística penitente
Ni beata anonadada,
Ni tampoco canturreaba
Versos religiosamente.
María tempranamente
Se desarrollo en mujer,
Enseñada en el deber
del trabajo del Hogar
y el cuidado maternal
por que Madre venía a ser.

VIII
De su boda con José
Hay que aclarar muchas cosas
Pues la casta religiosa
Ha dicho lo que no es.
José como hombre fue
Un médium muy progresado
A quien fue comunicado
Su esposa iba a ser María
Y de que Padres serían
Del Mesías anunciado.

VIII
Por medio de Simeón
José llegó a Jericó
Y con María se unió
Cumpliendo la predicción.
Dada la celebración
De la boda con José
Se fueron a Nazaret
Donde esperaba a la Rosa
Cumplir su deber de esposa
Con el de Madre a la vez

X
Cinco hijos ya tenía
José de su unión pasada
Y de todos se encargaba
Nuestra querida María.
Dieciséis años tenía
Y arreglaba aquel hogar,
¡algo digno de admirar!
Distinta a la penitente
Que la religión por siempre
Nos ha querido pintar.


XI


La casa donde vivían
Entre las más espaciosas
Con jardines y las cosas
Que en ese tiempo existían.
El taller que allí tenía
Aquel noble carpintero
Le permitió por entero
Mantener la vida holgada
A su familia formada
Por valientes misioneros.

XII
De absurdo, de fantasía,
Con un dogma irracional
Se revistió al natural
Embarazo de María.
A ser Madre Ella venía
Y no por divina acción,
Sino por la intervención
De su esposo El carpintero
Lo contrario es insincero
¡Patraña de religión!.

XIII
Cuando su niño nació
Es falso que en el Oriente
Una estrella refulgente
A unos reyes Magos guió.
Su nacimiento se dio
En circunstancias normales:
Ni pesebres, ni animales,
Sino en un normal hogar
Bajo el amor tutelar
De sus Padres naturales.

XIV
Siete hijos en total
Tuvo José con María
Más los cinco que tenía
De su antigua unión filial.
Este hecho singular
De doce hijos, sabed,
Que la iglesia con su fe
Lo niega y a la vez proclama
Cuando al Carpintero llama
¡Gran Patriarca San José!.

XV
Como Madre Ella sufrió
Angustia, lucha y dolor
Cuando en su misión de amor
A Jesús le comprendió.
Y por ello consintió
Que aquel su hijo primero
Siendo aun un doceañero
Se retirara a estudiar
Lejos del calor de hogar
En su deber Misionero.






XVI
Como una Madre abnegada
Por aquel su hijo primero
Sufrió dolor y desvelos
Cuando Este predicaba.
La verdad se le anunciaba
Por facultad natural
Y en un cuadro vivo y real
Veía en la infame cruz
La muerte que dio a Jesús
La casta sacerdotal.

XVII
María recuperada
De la muerte de Jesús
Decide avivar la Luz
que la Doctrina inspiraba.
Y estas son propagadas
Bajo su organización
Distribuyendo en su acción
Por el mundo conocido
Apóstoles convencidos
De su deber y misión.

XVIII
Santiago su Benjamín
En España se organiza
Y en Samaria Ella predica
Junto a su hijo Efraín
Pasa el tiempo en su trajín,
Con sesenta años contaba,
Más a su Jaime añoraba,
Decidiendo así viajar
Y en España fue a buscar
La vida que le faltaba.

XIX
A Zaragoza llegó
A Jaime cae en los brazos
Y en estrecho y largo abrazo
Con Este se confundió.
María así revivió
Y la gente congregada
Allí la reverenciaba
Y las lagrimas gozosas
Le brotaron a la Rosa
Cuando Madre la llamaban.

XX
Blanca su cabellera
Pero llena de energía
Calmaba nuestra María
Aflicciones por doquiera.
Muy solicitada era
La infatigable Señora
Por las mujeres que otrora
Sus enseñanzas buscaron
Y que hasta hoy perduraron
En las Madres Españolas.





XXI
Con setenta y dos de edad
María desencarnó
Y en Santiago Ella abrazó
A toda la humanidad.
Su ultimo abrazo da
Para que Jaime lo diera
A la humanidad entera
Como una señal de paz
Y el amor que es capaz
Dar la Madre verdadera.

XXII
En España sepultado
Está el cuerpo de María
Y es falso que al Cielo un día
Por ángeles fue llevado .
La Iglesia ha dogmatizado
Lo absurdo, lo irracional
Y de la ley natural
La excluyeron como Madre
Negando con ello al Padre
Y creador Universal.

XXIII
En la gran Cosmogonía.
Ante el Supremo Creador
Como Reina del amor
Se reconoce a María.
Cuando la Tierra vivía
En ignorancia y pasión
Ella hizo petición
Y su hueste misionera
Vino a levantar bandera
¡Bandera de redención!.

XXIV
Su primera encarnación
La realizó siendo Eva,
Iniciando así esa era
De progreso y redención.
Siempre de amor su misión,
Muchas veces ha encarnado
Y su sello lo ha dejado
Impreso con el calor
Que su grandeza y amor
A la humanidad ha brindado.

XXV
“Virgen no la llaméis”
dadle el titulo de Madre
porque la Madre ante el Padre
es digna y cumple la ley.
Cuando así todos nombréis
Se llenara de alegría
Y su Luz la esparciría
Con aromas de los Cielos
Brindando amor y consuelo
Por siempre y siempre María.




Autor: Manuel Angel Luzardo
Escuela Magnético Espiritual
De la Comuna Universal
Cátedra Jesús de Nazaret
Ciudad Ojeda
Subcátedra Un taller por la vida
“María de Jericó”
Maracaibo.

Nota: los datos para la realización
De esta décima fueron tomados
Del Libro “Historia verdadera de
María de Nazaret, Madre de Jesús”
Del Maestro Joaquín Trincado.
Fundador de la ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL.








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